
No necesitas el mapa completo para partir. Los emprendedores con más experiencia, frente a algo nuevo, parten de lo que tienen.
En las cuatro vueltas anteriores de este pilar armamos tu dirección: una visión a 25 años, un estándar que no se negocia, el foco para decir que no y una revisión para no desviarte un grado.
Pero tener una visión clara esconde una trampa: creer que necesitas el mapa completo antes de dar el primer paso. Esperar a tener claro el plan, el momento, la plata o la idea perfecta. Y el mapa no existe.
Te llevas un test para saber si eres de mapa o de camino, y cuatro herramientas que terminan en un plan que puedes empezar esta semana: tu primer tramo.
Cómo deciden los emprendedores que de verdad han construido empresas, cuando no hay forma de predecir.
Saras Sarasvathy, investigadora de la Universidad de Virginia, quiso entender cómo piensan los emprendedores con más experiencia. Juntó a 27 que habían fundado en promedio siete empresas, habían estado más de diez años en al menos una y la habían llevado a la bolsa.
A todos les pasó el mismo problema: un producto inventado y diez decisiones por tomar, pensando en voz alta. Después le dio el mismo ejercicio a estudiantes de MBA.
89%
de los expertos razonó más desde lo que tenía que desde predecir el futuro. En los estudiantes de MBA, el 81% hizo lo contrario.
18
negocios distintos imaginaron los 27 expertos a partir del mismo producto.
15 de 27
expertos desconfiaron de las proyecciones de mercado que les pasaron. De los 37 estudiantes, solo 2.
Ella lo explica con una cocina. Hay chefs que eligen el menú, compran los ingredientes y siguen la receta. Y hay chefs que abren la despensa, miran qué hay y ven qué pueden cocinar con eso. Los dos comen bien. La diferencia es que el segundo no necesita saber de antemano qué va a comer.
Alguien quiere abrir un restaurante de comida india rápida. Con mapa: encuestas, segmentos, local, financiamiento, y recién ahí abrir. Con lo que tiene, unos 20 mil dólares: un mesón en un restaurante que ya existe, o llevarles almuerzo a las oficinas de sus amigos. Y si a la gente le gusta más ella que su comida, a lo mejor termina escribiendo y dando charlas. Ese destino no estaba en ningún plan.
La idea de fondo es simple: si puedes construir el futuro, no necesitas adivinarlo. Por eso los expertos se enfocan en lo que controlan, no en lo que pronostican. Jim Collins y Morten Hansen lo resumieron así:
"No podemos predecir el futuro. Pero podemos crearlo."
Seis situaciones. Es un test para pensar, no un instrumento validado. Se guarda en tu navegador.
1. Quieres emprender, pero no sabes en qué.
2. Tienes una idea de producto.
3. ¿Cuánto pones al partir?
4. Aparece alguien haciendo algo parecido.
5. Algo sale distinto a lo planeado.
6. ¿Qué necesitas para dar el primer paso?
Responde las 6 y aparece tu lectura. En cada una, elige lo que harías de verdad, no lo que suena mejor.
"La visión te da la dirección. El camino se hace al andar."
Responde el test pensando en algo que llevas tiempo queriendo partir y no partes. Ahí es donde más se nota si estás esperando el mapa.
Quién eres, qué sabes y a quién conoces. Tu primer paso está ahí, no en la idea perfecta.
El primer principio es el más simple, y el que más cambia todo: no partes de una meta, partes de lo que tienes. Tres preguntas: quién soy, qué sé y a quién conozco. Las metas salen de ahí.
Un meta-análisis de 48 estudios, con casi diez mil emprendimientos, encontró que las tres se asocian con mejor desempeño. La que más pesó de las tres fue quién eres.
Estaba terminando el magíster y trabajando como mago cuando Steve Jobs anunció que cualquiera podía hacer aplicaciones para el iPhone. Mi cabeza hizo la cuenta del mapa: cien millones de personas con su tarjeta registrada; si vendo a un dólar y compra el 1%, gano un millón de dólares.
Lo que hice fue otra cosa. No tenía computador para programar apps, así que le pedí un préstamo a mi hermano mayor para comprarme un Mac. Empecé con lo que sabía: apps ridículas que se vendían a tres dólares, y una para magos que salió en la revista de magia más grande.
Y después, con lo que tenía más cerca: a mi hermano chico le había enseñado a programar videojuegos. Busqué entre sus juegos y había uno que me encantaba, un chanchito. Así nació ePig Games.
Escribe sin filtro. Lo que te parece obvio de ti es justo lo que otros no tienen.
Lo que te gusta, lo que te mueve, en qué eres distinto.
Lo que sabes hacer, por estudio, pega o hobby.
Personas con nombre y apellido, no categorías.
Se guarda en tu navegador.
"No esperes la idea perfecta. Mira lo que ya tienes en la mano."
Llena las tres listas antes de pensar en qué emprender. Lo más probable es que tu primer paso ya esté escrito ahí.
No preguntes cuánto podrías ganar. Pregunta cuánto estás dispuesto a perder para averiguarlo.
El plan clásico parte calculando cuánto vas a ganar, y con eso decide cuánto poner. Frente a algo nuevo, ese cálculo es inventado, y los expertos lo saben: por eso desconfiaron de las proyecciones.
Lo que hacen es al revés: deciden cuánto pueden perder, en plata y en tiempo, y con eso se mueven. En Sigue En El Juego vimos el peor caso para no quedar fuera del juego. Acá lo usas para partir: si ya sabes cuánto puedes perder, no necesitas saber cuánto vas a ganar.
Mientras hacíamos el juego, mi hermano y yo vivíamos con mi mamá, y yo vivía de la magia. Todo lo que entraba a la empresa lo reinvertíamos. La empresa podía fallar sin llevarme con ella.
Jim Collins y Morten Hansen lo llaman disparar balas antes que cañonazos. Una bala es un experimento barato, de bajo riesgo y que no te distrae de lo demás. Solo cuando una bala pega, disparas el cañón. El iPod partió como bala: en 2002 era menos del 3% de las ventas de Apple.
Para preparar una gira, Chris Rock hizo entre 40 y 50 presentaciones sin aviso en un club chico de Nueva Jersey, ante unas 50 personas y con una libreta. La mayoría de los chistes no funcionaba. Esos no llegaban al estadio.
Tu primera bala: algo chico que puedes probar sin apostar la vida.
Si la pierdes entera, ¿te cambia la vida? Si la respuesta es sí, es demasiado.
Tu apuesta
Pones 12 horas en total y nada de plata, y revisas el miércoles, 18 de noviembre.
Anota la señal que te diría que sigas. Sin esa señal definida antes, la vas a ir moviendo según cómo te sientas.
Se guarda en tu navegador.
"Primero balas. Recién con evidencia, el cañón."
Define tu apuesta antes de partir, no después. Si la defines cuando ya vas perdiendo, la vas a ir moviendo.
No necesitas convencer al mundo. Necesitas a los primeros que se suban.
El plan clásico estudia a la competencia para ganarle. Los expertos buscan a quién sumar: socios, clientes o proveedores que se comprometen con algo concreto. En el estudio, el 55% de los expertos habló de alianzas; de los estudiantes, el 10%.
La clave es el compromiso, no la opinión. Cada persona que se sube trae lo suyo (plata, tiempo, contactos) y también sus ideas sobre a dónde ir. Por eso lo llaman colcha de retazos: el destino se arma con lo que trae cada uno.
Andrés Cortés, el diseñador de ePig, se sumó sin cobrar porque creía en el proyecto, a cambio de un tercio de la empresa. Los trailers que hizo para el juego todavía me parecen una obra de arte.
Sin Límites partió igual: antes de lanzarlo, le di acceso a una versión beta a 20 personas de mi comunidad.
Tres personas que podrían subirse a lo tuyo, y qué le vas a pedir a cada una.
Pide algo concreto: que compre, que pruebe, que te presente a alguien o que se sume. Un compromiso te dice si va en serio.
Se guarda en tu navegador.
"El destino no lo eliges solo. Lo construyes con los que se suben."
Escríbele hoy a la primera persona de tu lista, con un pedido concreto. No con un "¿qué te parece mi idea?".
Lo que no estaba en el plan no es un error del camino. Muchas veces es el camino.
Cuando algo sale distinto, el plan clásico corrige para volver al plan. Los expertos se preguntan otra cosa: qué puedo hacer con lo que pasó. Le dicen el principio de la limonada: si la vida te da limones, haces limonada.
Stewart Butterfield fracasó dos veces haciendo videojuegos. La primera vez, la herramienta para compartir fotos que había dentro del juego se convirtió en Flickr. La segunda, el chat que usaba su equipo mientras hacía el juego se convirtió en Slack.
YouTube partió como un sitio de citas en video. Sus fundadores ofrecieron 20 dólares a quien subiera un video presentándose, y nadie aceptó. Al final abrieron el sitio a cualquier video.
ePig no nos dio plata: lanzamos el juego gratis. Pero llegó al número uno de descargas en varios países y nos hizo conocidos. Fue un mal negocio y una tremenda inversión para nuestra carrera.
El trail running tampoco estaba en ningún plan. Partió con un amigo, subiendo cerros como excusa para hacer malabares arriba y sacar fotos. Me fue gustando, descubrí que existía el trail running, y hoy compito.
Me pasa seguido: hago cosas por gusto y años después se conectan. El canal de robots que tenía a los 18 terminó en clases de robótica en una universidad.
"La pregunta no es cómo vuelvo al plan. Es qué puedo hacer con lo que pasó."
Anota la última cosa que te salió distinto a lo que esperabas y hazte las tres preguntas. Hoy, no cuando se te pase la rabia.
Esto no es contra planificar. Es saber cuándo el mapa existe.
Ojo con irse al otro extremo. Un meta-análisis de 46 estudios, con más de once mil empresas, encontró que planificar sí ayuda, pero poco, y más a las empresas que ya funcionan que a las que están naciendo. Y un estudio con casi 1.500 emprendedores de 25 países encontró que a los que mejor les va combinan las dos cosas.
Un dato del mismo meta-análisis me llamó la atención: en las culturas que más evitan la incertidumbre, planificar rindió mucho menos. Los autores creen que ahí la gente se aferra al plan aunque la realidad le diga otra cosa. Chile marca 86 de 100 en evitar la incertidumbre. En la muestra no había estudios chilenos, así que tómalo como algo para pensar.
Un experimento con 116 startups en Italia: a un grupo le enseñaron a avanzar con hipótesis. Creo que va a pasar esto, lo pruebo, miro el resultado. A esas les fue mejor, y cambiaron de rumbo más seguido sin abandonar más.
Eso es lo que te llevas hoy: no un plan completo, sino una hipótesis con fecha.
Se arma solo con lo que anotaste arriba. No es el mapa: es el primer tramo del camino.
Este plan se arma solo con lo que anotes en las herramientas 1, 2 y 3. Llénalas y vuelve acá.
"Sin mapa, sí. Sin hipótesis, no."
Mira el arco de este pilar. Primero armaste la visión. Después el estándar, el foco para decir que no y la revisión para no desviarte un grado. Las cuatro te dicen hacia dónde.
Esta te dice cómo partir cuando no hay camino: con lo que tienes, arriesgando solo lo que puedes perder, con la gente que se suma y usando lo que no esperabas. Lo dijo Antonio Machado hace más de cien años:
"Caminante, no hay camino: se hace camino al andar."
Y esto que acabas de leer es UN live de UN pilar. En Sin Límites trabajamos los 6 pilares durante 12 meses, con frameworks como este, lives semanales, comunidad privada y coaching en vivo. Si te resonó, mándame un DM a @magonicolas con la palabra Sin Límites y vemos si es para ti.
Quiero entrar a Sin LímitesSe abre mi chat: escríbeme la palabra SIN LIMITES.
Esta guía es material educativo sobre emprendimiento y toma de decisiones. No es asesoría financiera ni de inversión, y los ejemplos son ilustrativos. Cualquier decisión es tuya y bajo tu responsabilidad.
Fuentes: El estudio de los 27 expertos, Sarasvathy, Academy of Management Proceedings, 2001; Dew, Read, Sarasvathy y Wiltbank, Journal of Business Venturing, 2009 · El chef y el restaurante de curry, Sarasvathy, Academy of Management Review, 2001 · Medios y desempeño, Read, Song y Smit, Journal of Business Venturing, 2009, meta-análisis de 48 estudios · Planificar y desempeño, Brinckmann, Grichnik y Kapsa, Journal of Business Venturing, 2010, meta-análisis de 46 estudios · Combinar plan y camino, Smolka y colegas, Entrepreneurship Theory and Practice, 2018 · Avanzar con hipótesis, Camuffo y colegas, Management Science, 2020 · Balas antes que cañonazos, Collins y Hansen, Great by Choice, 2011 · Chris Rock, Peter Sims, Little Bets, 2011 · Evitar la incertidumbre, Hofstede, The Culture Factor · El verso, Antonio Machado, Proverbios y cantares.